domingo, 30 de octubre de 2011

Catorce del diez del dosmil once.

Esos momentos que siento que mi corazón late fuermente cuando menos te lo esperas. Esos momentos cuando crees que el amor es lo peor del mundo y te da una patadita en las nalgas. Esos momentos que tienes que decidir un sí o un no.

Llegó el momento de decir, que por fin, mi vida cambió radicalmente, y que éste año he cambiado como persona. Siento en mi como mi alma aprende a volar por si sóla sin ayuda de mi corazón. Mi mente siente como he cambiado y mi cuerpo, sigue igual, solo que ahora sé lo que es el placer. Los placeres que te dá la vida cuando alguien se preocupa por tí, básicamente, cuando estas enamorada.


En mi pecho siento un fuerte latido, como si mi corazón fuese a salirse de su sitio, esta obra maestra creada por alguien que ni siquiera conozco, hace que sea más fuerte, y que me haga aprender de la vida un poquito más. Siempre me dije a mi misma que nunca queria estar enamorada o que nunca quise estarlo, pero mirad ahora, triunfo y digo, que el amor, es perfectamente doloroso. Hace que las entrañas de tu cuerpo se sientan calientes gracias a la persona que esta a tu lado que hace que esa llama que esta en tu interior siga ardiendo, y siga ardiendo en tu interior, como un pájaro que quiere ser liberado de su jaula, tal cual. Siempre me dije a mi misma que nunca quise cambiar, y mirad, he cambiado, puede que para bien, puede que para mal, o puede que para algunas personas, importante o no,no haya cambiado absolutamente nada de nada. Mi corazón ahora mismo, pertenece al amor de mi vida, siento como ya alguien puede quererme sin ser querido, siento como alguien frota mi pecho, y se lleva mi corazón azulgrana. Una persona que es del Madrid, con una persona que es culé desde los 18 añitos, que siempre quiere amar a su equipo, ahora es amado por su amor. Y esta vez, no es platónico.

Digo y me refiero, que ya no estoy enamorada de ese amor platónico del cual escribía en este maravilloso blog, siento uqe ahora realmente soy querida por alguien. Ahora, puedo decir, que me siguen gustando maduritos, porqué no, pero ahora, soy amada por alguien felizmente enamorado de mi, de mi personalidad, y depor quien soy, no por quien no debo ser. Quiero amarle por y para siempre, como amé en silencio a aquella persona, de cuyo nombre,no quiero acordarme ahora mismo. Siento mi pecho rebosar de felicidad, mientras el se baña en su casa, yo me acuerdo desde la mia de cuán fácil fue decir, eres mío, soy tuyo.

Al fin y al cabo, sigo siendo esa niña de 5 añitos.