
Mientras caminaba por la desierta ciudad, tenía la extraña sensación de que estaba con alguien, a mi lado había alguien, lo presentía, pero, por más que daba vueltas sobre mi misma, no había nadie a mi vera, pero le sentía a mi lado. Mi corazón latía tan deprisa que me eché a correr y me paré, sin darme cuenta, en el lugar donde nos conocimos.
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