martes, 8 de marzo de 2011



Contemplando el mar, desde esta habitación, sufro de dolor.
[...]Ya está sonando. 
de nuevo el despertador.

Dando siempre y cuando...
Sigue soñando,
ni cambies de posición

nadie te está esperando

y yo me despierto muerto de calor.
Toda la habitacion a rayas
me entretengo
viendo
como el sol las dibuja en las persianas.[...]


Me susurras con tantísimo entusiasmo...

[...]Date la vuelta, mirame, ponte más cerca.
Que quiero saber
a que sabe tu piel

cuando te despiertas...[...]


Me repites...

[...]Están llamando, que salte el contestador.
Nada me gusta tanto como abrazarnos y ser solamente dos.
Dando siempre y cuando y yo me despierto muerto de calor.
Toda la habitacion a rayas
me entretengo
viendo
como el sol las dibuja en las persianas.[...]


Te respondo...

[...]Date la vuelta, mirame, ponte más cerca.
Que quiero saber
a que sabe tu piel

cuando te despiertas...[...]


En un mar de lágrimas contemplando mi ágil cuerpo enredado entre tu cuello, me siento tan feliz.

[...]Siempre y cuando la vida no me abandone.
Siempre y cuando consiga,
siempre y cuando consiga
que ya no llores...

Que ya no llores...
Conducire camino aunque reviente
y en mis talones rompiendo las olas.

Removeré el mundo hasta que te encuentre
no importa los días que pasen, las horas...
Y correré aunque me siga la muerte

llevo en la bolsa escondido un cuchillo.

Para cortarme mis alas hasta saber
si quedarme contigo.

Y quedarme contigo...[...]


[...]
[...]Date la vuelta, mirame, ponte más cerca.
Que quiero saber
a que sabe tu piel

cuando te despiertas... [...]


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