domingo, 20 de marzo de 2011

Sonríele al mundo.




Cuando oigo ese mar, resonando en el fondo de mi cabecita, siento cómo se difunde por todo mi cuerpo hasta llegar a tener la sensación de calma.


Con Valor.

Desde el día que desapareciste, hará ya equis años, no he vuelto a saber más nada de tí. Sueño cada día en esa isla perdida en algún lugar, en poder correr como lo haciamos de pequeños, en poder soñar, poder despertar junto a tí.

La gravedad puede a veces herirte de manera frágil e injusta. Palabras que resuenan en un vaso de cristal roto, lleno de heridas y manchas de un color oscuro y rojo. En mi cabeza resuena esa canción que nos aprendimos en la escuela.


Ahora es tiempo de decir, que he madurado, y hoy por hoy, sigo esperándote en ésta isla.


[...]

Con valor,
seré más raudo que un río bravo.
Con valor,
tendré la fuerza de un gran tifón.
Con valor,
con la enegía de un fuego ardiente,
la luna sabrá guiar el corazón.

[...]

Ahora no me queda otra opción. Seré la persona más feliz de mundo, esperaré a tu llegada, y así, al fin, me convertiré en princesa de éste cuento.

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