domingo, 13 de febrero de 2011

Desaparecer en un mar de lágrimas.

Manifestándome estoy en un mar que ni siquiera conozco, sóla en ningún lugar, presiento que me desintegro en éste lugar con conocimientos agenos a la inmunidad de mi alma. Palabras resuenan en mi pensamiento, junto con esa cajita de música que siempre quise tener en mi cuarto, lleno de recuerdos, inumerables sueños y deseos que se pierden con el pasar del tiempo. Tristes acontecimientos todos los días a todas horas. Me he vuelto azul cálido. Es gracioso, azul cálido, el azul es un color frío, amargo, que te hace sentir helada en algunas estaciones del año. Mientras que yo pienso, que ese color es cálido para mi amargo corazón estructurado de órganos que sirven para mantenerme viva.

Ahora sigo oyendo esa extraña melodía, esa melodía que proviene de una cajita de música, que por la lejanía, diría que está en mi mente. Mi cabeza lo planeó todo. Llegué a este lugar en busca de alguien, en busca de amigos, compañía, familia...Y me quedé en nada. Estoy sóla, y no puedo evitarlo. Cada vez que pienso en mi pasado, veo a mis amigas, con sus novios, que los llevaban a todos lados con ellos, y yo, me sentía la chapuza del grupo, porque no tenía a nadie con quien compartir mi vida, se reían de mí. Me sentía mal en el fondo de mi corazón , que aunque por mucho que me riera, no sentía nada, sólo ese amargo dolor en mi cuerpo, y mi corazón partido en mil pedazos, cuyos cristales de ventanal, he ido recogiendo, y me he cortado con algunos de ellos. Ahora pienso, que no debería ser así.
Porque ahora, veo que no estoy sóla. He visto que me ha rescatado mi caballero azul, reposando alegría de desasosiego. Siempre creí que los sueños estaban para crearse, pero no para cumplirse. Esta vez, veo que mi caballero me ha venido a salvar de este infierno llamado soledad.


Siempre supe que no era nadie, era la simple chica de pelo largo a quien todos tenían encaprichada por tenerla aislada de sus amigos, pero una chica, cuyo nombre no diré. confió plenamente en mi existencia. Ví por primera vez, que yo sería la niña más feliz del mundo. Años más tarde, a niña desapareció y me dejo aislada. Ahora, sumergida en este mar, pierdo aire, y no logro ver a mi caballero reposador de una mirada cuyo brillo en sus ojos me hizo palpitar de amor.

Es curioso, dije que el azul es un color frío, ¿cierto? Tambien llegué a decir que para mí no lo era, era el color que me invadía calidez. Mi caballero andante, ahora que me fijo; es azul, como el mar que me invade.

No hay comentarios:

Publicar un comentario